jueves 5 de noviembre de 2009

Noticia agridulce

Como ya le conté medio esperanzada a una amiga hará algunos días, USA había estado a medio suspiro de un paso histórico a nivel legal:

En el estado de Maine, el governador John Baldacci (partido demócrata), un antiguo opositor al derecho al matrimonio de personas del mismo sexo, había rehecho sus opiniones en este tema y se había puesto las pilas para dar un paso más a los derechos de la comunidad LGTB: dar un enlace legal de segunda es dar un trato como cuidadanos de segunda a las lesbianas, gays y bisexuales de su país. Y por lo tanto, valiéndose de su autoridad dentro de su estado había convocado a sus ciudadanos a las urnas para votar una propuesta de ley en que se igualaría un matrimonio homosexual a uno hetero en cuanto a reconocimiento legal y por tanto en derechos. Al menos en el estado de Maine.
Y ahí estaban el político comprometido, las minorías eufóricas y los sondeos que anticipaban un triunfo que, aunque muy justo, podía marcar la diferencia.
Pero como en todas estas historias, tenía que aparecer el lobo grande y malo. Por una vez ni tan siquiera era el partido Republicano, era algo mucho peor: los fanáticos religiosos.
Y ni más ni menos que los mormones, esa pequeña religión sectaria conocida popularmente por sus comunidades polígamas y su cultura basada en creencias como que la mujer es un apéndice del hombre y en la obsesión por los origenes familiares de la gente. Vamos: racistas y misóginos, una combinación fantástica.
Pues ahí los tenemos, organizándose y haciendo ruido para que "la inmoralidad y la fornicación" no triunfen en las urnas. A gente así me encantaría recordarles que TODOS venimos de esa cosa que consideran tan sucia a la que yo llamo simple y llanamente SEXO. Eso y que las relaciones homo son voluntarias: no estamo violando a nadie, menos aún abusando de criaturas dependientes como lo son los niños y las cabras.
¿Y por qué nombro a las cabras? Pues porque uno de esos conservadores cabrones ha llegado a decir delante de una cámara de televisión que legislar a favor de los matrimonios homosexuales nos dejaría un paso más cerca de ver prácticas tales como el bestialismo como algo normal... WTF? que diga que mi perra es monísima no significa que me la vaya a tirar... aunque según estos señores porque me gusten las mujeres me deja a un paso de violar al gato.

Los resultados ya están servidos: Lo siento, pero pese al entusiasmo y a los esfuerzos por gente como el nombrado gobernador... hemos perdido esta batalla. Los fundamentalistas consiguieron que esta oportunidad de oro se fuera por la alcantarilla. Y es que todos sabemos lo que hubiera podido pasar de haber salido una votación favorable: el resto de estados tradicionalmente demócratas hubieran seguido a Maine en esta iniciativa.
Pero bueno, no desesperemos: de momento en estados como Washington parece que el Referendum 71 (a favor de mantener los derechos de las parejas domésticas) ha sido aprovado. El tiempo dirá si finalmente estos derechos son garantizados más allá de un par de países europeos... y Canadá, cómo no.

Y no, no hay subtítulos para este video. Si no lo entendéis lo siento, y si lo entendéis os recomiendo que busquéis más videos de esta mujer: Rachel Maddow, la super-lesbiana y orgullosa de ello a la que le dieron un programa para ella solita como analista política en la MSNBC (sí, en uno de los canales de la NBC). Es directa, tiene las ideas claras y hasta donde he podido ver, se atiene a los hechos: es una campeona en todo lo que se refiere a su carrera y su vida pública.

miércoles 4 de noviembre de 2009

La disparatada anécdota de Miley Cyrus y la colección de vibradores


Lo sé, lo sé, ahora mismo acabais de leer el título de esta entrada y os estais preguntando en qué punto he perdido la chabeta del todo. Pero lo cierto es que llevo un par de días pensando... ¿y si cuento esta historia y así no volvéis a ver a los ídolos adolescentes igual? No es que la actriz tuviera vela en este entierro, pero está relacionada indirectamente y así puede que si la nombro directamente los diabólicos dioses del buscador de páginas web lleve a las malditass preadolescentes a esta diabólica historia cuando pongan "Hannah Montana" en Google.
JOJOJOJO
Bueno, ahora maquinaciones aparte, la historia es la siguiente:
Noche del 31 de octubre. Para algunos Halloween, para los catalanes simple y llanamente La Castanyada, puede que para los demás un día cualquiera, quizás simplemente el día previo a todos los santos. Pero ese es mi día en cuestión.
Llego a casa después de un largo día de trabajo ya a las 2 de la madrugada y me encuentro con visitas. Sabía que había visitas, pero tenía la esperanza de que a esas horas al menos hubieran empezado a irse. Vaya una fe la mía.
Entre los asistentes una niña de ocho años, una niña de ocho años mortalmente aburrida que no paraba de incordiar a los adultos, por lo que mi pensamiento es "bueno, si no voy a poder dormir, al menos les saco el estorbo de en medio a los demás" y ya está hecho: niña de ocho años siguiéndome los talones por la casa al poner de comer a las perras, al lavar mi uniforme... esas cosas. El nivel de aburrimiento de la niña había llegado a lo más alto cuando nos habíamos puesto a jugar al escondite y descubre que, entre que es mi casa y que mido medio metro más que ella, no importa que siempre sea yo la que la lleve: ella siempre pierde.
Total, comos las generaciones han cambiado, pero no TANTO, tiro a lo infalible: ordenador.
La llevo a mi cuarto porque quería cotillear (sí, chicos, ese diabólico cuarto con ropa sucia por el suelo y ovillos que ha tirado y deshecho el gato en cada esquina, libros amontonados en los lugares más insospechados y alguna National Geographic a medio leer tirada en el sillón. Ése cuarto tan poco apropiado para niños pequeños) y le paso mi ordenador, mi pequeñín, para que se conecte a Internet y el mundo sea un lugar feliz ahora que hay una pre-adolescente menos jodiendo la marrana.
Debería haberlo visto venir, debería haberme imaginado qué miraría en Internet en el momento en que me dijo que sus botas eran de Hannah Montana, así podría haber evitado la humillación que recibió mi Peque al tener que hacer esas búsquedas malignas, al tener que meterse en Youtube en busca de videos de la serie y de la chavala en concierto.
Afortunadamente hubo algo que sí que pude preveer:
Oh, amiguitos míos. Ya lo sabéis.
Sí, entre el primero, el que vino después a reemplazar al primero cuando creí que se había roto el anterior, y el último regalo de cumpleaños maligno por parte de mi mejor amigo... Sí, gente, tengo una colección de vibradores.
¿Y dónde se guardan los vibradores?
Si tuviera una cómoda al lado de la cama, sin duda en uno de los cajones. Pero es que lo mío es una cama elevada del Ikea y sólo tiene una pequeña repisilla a modo de mesilla de noche. Adivinad dónde estaban.
Sí, ahí, en la mesa, bien a la vista.
O al menos lo estaba uno, junto al lubricante, al limpiador y a una caja de kleenex.
Lo bueno de los muebles del Ikea y sus complementos es que son de quita y pon. Así que tenía a una niña pequeña subiendo a mi cama, donde podría alcanzar mis preciados juguetes sexuales, concretamente mi favorito, y poder cogerlo para preguntar "¿Y ésto qué es?"
Sí, precisamente por cosas así me niego a hacer de canguro.
De modo que ahí me tenéis, en el suelo mientras sube las escaleras, bendiciendo mis reflejos y que la genética me proporcionó un bonito 1'70m de altura, estirando el brazo, descolgando la mesita de noche, recogiendo la colección de elementos potencialmente controversos y dando las gracias de que la niña no fuera excesivamente perspicaz mientras escondía bajo un montón de ropa dichos elementos.
¿Y por qué digo que no era excesivamente perspicaz?
XDD Pues porque, no importa que sólo tengas ocho años. A nadie se le pasa un gusano verde fosforescente en una estantería a tu lado.

lunes 2 de noviembre de 2009

Mirando para casa

Esto es algo así como la otra cara de la anterior publicación: la primera era un breve recordatorio de que aunque yo estoy bien, genial, fantástica, más que feliz, puedo acordarme perfectamente de mis amigos y sus problemas, no dejo de verlos... y es que la gente que olvida cómo están los demás sólo porque ellos estén bien o estén mal me revientan, y mucho.

Bueno, empecemos con las noticias por las que me puedo dar palmaditas en el hombro y decir que la vida me sonríe en estos momentos:
  • Estoy consumando mi relación más larga jamás existente (vale, no es una "relación formal" pero es lo mejor que he tenido nunca... ya cuando perdía la fe en tener una relación sana y estable apareció Mr. X dándome nuevos motivos para pelearme con el mundo en lugar de volverme apática).
  • El concierto de Muse, al que ya había renunciado a ir por culpa del dineral que supone comprarte un par de entradas, entra dentro de mis planes de este mes gracias a Mr X, que sabe cuándo sorprenderme y sabe, no sé cómo, cuando algo me va a hacer ilusión de verdad... aún recuerdo aguantar las lágrimas al ver mi regalo de cumpleaños, animalito.
  • Éstos meses he tenido la oportunidad de reencontrar a muchos amigos y colegas, retomar muchos hilos y comprobar qué tal están algunas personas a las que hacía mucho que no veía... todo noticias buenas.
Y bueno, hay otra noticia, la mejor de todas, pero es de tipo familiar y lo cierto es que temo gafarlo... ¡qué ilusión! Las buenas noticias en familia no sé por qué, pero saben mucho mejor. Hoy ya he saltado a un par de personas con la buena noticia sólo por la ilusión que me hace (bueno, vale, también he pegado muchos botes y gritos histéricos por lo del concierto, pero eso es algo que TODOS veíais venir, ¿no?).

Todo esto y lo que me dice Ishikawa últimamente, que me ha cambiado la mirada. Joder, cuando las cosas te sonríen, ¿acaso no deberías tú sonreír a todo el mundo?

viernes 30 de octubre de 2009

Una mirada a mi alrededor

El mundo cambia. Estaba demasiado acostumbrada a tener el problema más gordo, pero lo cierto es que eso no es, ni de lejos, así. Al menos no ahora.
Por primera vez dos personas a las que aprecio mucho, pero con las que no tengo suficiente contacto como para considerarlas "amigas", me han empezado a hablar de sus tortuosas infancias. Tortuosas hasta el punto en que tengo que decir a todos los lectores que me conocen (todos): si creíais que teníais una mala infancia, no sabéis nada. Dos chicas tan dulces, responsables y en general buenas hablaban por primera vez de una infancia con padres alcoholicos y abusivos con una extraña naturalidad, la de quien tiene asumido que no puede cambiar cómo son sus seres queridos, pero sí a sí misma. Y por primera vez entendía, escuchando estos relatos por separado, la amistad que une a estas dos chicas: terrenos comunes en los que los demás hemos tenido la suerte de no poner un pie nunca.
Una amiga por fin se ha decidido a ir al psiquiatra para solucionar problemas similares. Ella no ha tenido la suerte de encontrarse a una edad temprana un apoyo como el que éstas chicas tenían la una en la otra, y eso siempre pasa factura.
Una amiga muy especial está sin trabajo y sin paro, volviéndose loca de tantos CV que ha enviado, y aun y así no consigue nada, pero hay facturas que pagar y el dinero se le acaba... y me siento impotente. Lo único que sé que puedo hacer para apoyarla es hacer lo que suelo hacer con ella cuando pasa por malos momentos: estar ahí, abrazarla y recordarle que todo va a salir bien, eventualmente. Eso y ayudarla a encontrar sitios en los que haga falta gente, qué menos.
A un viejo amigo lo echaron de la universidad y ahora tiene que volver a empezar la carrera casi de cero en otra. Pobre, sé por qué se le acabó el plazo para acabar las asignaturas, y sé que no ha sido culpa suya: en pocos años le han pasado muchas cosas y así es difćil tener la cabeza donde le toca.
Otra chica, una amiga de la infancia, desapareció hace algún tiempo. No fue una desaparición de las que hay que ir a la policía a denunciar, simplemente se mudó de ciudad y desde entonces el contacto ha sido poco... por un lado soy feliz por ella, sé que el motivo de que se mudara fue feliz (se fue a vivir con su pareja), pero lo poco que he hablado con ella lo cierto es que, realizaciones a parte, la noto triste, melancólica... y no sé qué ha pasado con su vida, de modo que no sé cuál es el problema. No sé ayudarla.
Una de mis compañeras de trabajo, una mujer sincera y entregada, la clase de persona que necesita poco para demostrarte afecto, pasó meses en casa de baja afectada de una grave depresión. Sé que no está curada, pero lo cierto es que es uno de esos casos en los que no puedes tocar nada, sólo rezar porque las cosas sanen por sí mismas con la ayuda de un profesional y simplemente no ponerle las cosas más difíciles.
Mi mejor amigo se siente solo, aunque no me lo diga con palabras, es algo que sólo él puede solucionar, y a menudo me tengo que preguntar cómo de rotas está las personas a las que más amo, ahora mismo a la que más amo.
Muchas de mis conversaciones recientes han sido sobre infancias corruptas, sobre personas con incapacidad para tener una intimidad real con otro ser humano (no hablo de sexo, sólo de intimidad, la clase de intimidad que se puede establecer con un amigo), sobre disfunciones sexuales, sobre distintas formas de tratamiento y, en general, sobre las secuelas que parece dejar la vida en la mayoría de nosotros.
Echo una mirada a mi alrededor y lo cierto es que me siento como una niña jugando con juguetes rotos, rezando por que no se rompan más al tocarlos.
Y lo cierto es que amo a mis juguetes, y quiero arreglarlos a todos. No obstante seamos sinceros: yo no tengo las herramientas, las tenéis vosotros. Yo lo único que puedo hacer es estar ahí, dando mi apoyo y aún rezando por dentro para que no venga otro niño a romperos un poco más. Porque todos vosotros merecéis ser felices, sin pegas ni excepciones.

Vale, me ha quedado un poco dramático, pero esto en realidad es un ejercicio de pensamiento positivo. Y lo de los juguetes... no es que os considere propiedades, es que si hablaba de perritos enfermos me ponía triste hasta yo.

martes 27 de octubre de 2009

Bienvenidos a las realidades paralelas

Bueno, para que nadie se asuste si mi comportamiento se vuelve errático o si el contenido y frecuencia de los posts se vuelve preocupantemente anormal: estoy transcribiendo cientos de páginas al pequeñajo y no estoy segura de si sobreviviré al proceso.
¡Larga vida a los frikis de letras!


lunes 26 de octubre de 2009

Actualización sobre la entrada de la última de Disney



El nombre en España será Tiana y el Sapo, y al parecer la fecha de estreno corresponderá a las del estreno en USA.



Lo admito, tengo mucha curiosidad al respecto, aunque sólo sea por comprobar realmente si la política de Disney en cuanto a sus cánones han cambiado.

domingo 25 de octubre de 2009

Actos de caridad






¡Bendigamos los actos de caridad de las estrellas! Aquí os presento esta perlita: Charlize Theron besando a otra mujer en un acto benéfico. La afortunada pagó 140.000$ en beneficio de los niños de Etiopía y Rwanda para darse el improvisado gustazo de pagar a la estrella sudafricana a cambio de un beso de 20 segundos.
Y aunque me parece adorable, y aunque fue algo espontáneo (a la actriz
le dio cierta rabia que su co-presentador se sacara bastante más dinero que ella para la causa de modo que, en un arrebato, ofreció a uno de los asistentes un beso de 7 segundos, aunque finalmente la oferta del varón fue superada por la afortunada, que pagó la ya mencionada cifra a cambio de un beso de 20 segundos... y de ayudar a los niños del tercer mundo, claro) y voluntario y por una buena causa...
No, en serio, ¿soy la única persona a la que le parece algo triste que incluso para esto las mujeres se presten a ser objetos meramente sexuales? aunque sea por una buena causa, ¿no...? en fin, quizás sea sólo cosa mía, pero no me va nada la forma que tenemos de "bah, pero si lo estás sacando de quicio" para invisibilizar las características de nuestra sociedad. Son las pequeñas cosas las que me sacan de quicio, porque es ahí donde encontramos la verdad.

Tabletas orgásmicas de chocolate


Seamos sinceros, no es que no me encantara lo del viernes, pero el placer supremo de esta semana no ha sido por esta vez el sexo, sino el chocolate.
En el currele hemos empezado a proporcionar estas minúsculas tabletas de chocolate con los cafés y las infusiones. Cuando me han dado a probar esta pequeñez casi me pongo como loca, y es que a veces el chocolate... es lo mejor.

Ale, Mr. X, tienes ya un nuevo motivo para reírte de mí: ese chocolate es orgásmico ¿Y sabes en qué pensaba cuando me lo comía? en ese carrito de postres.

viernes 23 de octubre de 2009

Preocupaciones personales.

Antes de nada, éste probablemente será un post que amplie cuando esté un poco más lúcida (quizás mañana, quizás nunca) de modo que echadle un poquito de ojo si veis que cambia el título respecto a esta primera lectura.

Como siempre, más horas en la universidad de las que tengo en el horario de clase y, como siempre, la batería del mp3 no dura lo suficiente como para salvarme de oír tonterías.
No es que me joda que la gente hable de estereotipos, o que la gente hable de construcciones sociales, o que la gente hable de influencias culturales. Lo que me jode es que la gente hable sin tener ni la menor idea y se crea la mar de profunda...
Joder, que no estáis diciendo nada que no hayáis oído y que estéis repitiendo y desde luego no estáis solucionando los problemas del mundo.
Admito que soy criticona, cínica y bastante cabronaza, tener poco en cuenta las opiniones de los demás a menos que me estén dando una argumentación en condiciones y casi encontrar placer en señalar la estupidez, ya sea la mía o ajena. Pero eso no me hace portadora de la verdad ni me da la ilusión de que la tenga. Porque seamos sinceros: en el momento en que uno cree a pies juntillas tener la razón indiscutible en una o varias áreas, lo único que está haciendo es afianzar su propia estupidez.

Ale, ya lo he dicho. ¿Algún pensamiento complementario? Acepto opiniones, de verdad, por más que parezca rotunda en mis afirmaciones.

jueves 22 de octubre de 2009

Me rindo

Estaba leyendo un libro que me ha prestado un colega y me he horrorizado: ese maldito estilo de narrativa ya lo he visto. Cuando llegas a la conclusión de que prácticamente todos los autores usan la misma plantilla empolvada y defectuosa para escribir te dan ganas de ir a la próxima librería masificada o a la editorial más cercana con un bidón de gasolina y una caja de cerillas.
Sé que esto no es nuevo, que tradicionalmente la novela más vendida no es la mejor sino la que más publicidad ha recibido y la que es más fácil de entender para el público medio o idiota que desea sentirse inteligente.
Pero eso no quita que cuando leo basura de este tipo se me revuelva el estómago. Y qué esperabais de alguien que respira letras, aunque a veces se le atraganten...